Lazos familiares....

Nací en una familia que en un principio, en épocas de bonanza sobre todo, parecía unirse y quererse, me refiero más bien a tíos, primos y así. Mi padre se fue muy pronto de la casa, a hacer otra vida, en otra ciudad y con otra familia. Mi madre y yo, nos quedamos como una familia de 2, siempre unidas, felices y apoyándonos, hasta que mi madre murió.

Mi familia de sangre y apellido, sí se acercó, un poco, en el trance difícil, pero luego, como siempre, se alejó. ¿Dónde están? No lo sé. Bueno sí sé, pero, es una familia desprendida. Cuando se les pregunta dicen que los motivos son variados, la diferencia de edades, los gustos diferentes. Yo sé por qué. Están peleados con el pasado familiar, y yo, para bien o para mal, les recuerdo esa parte de la famlia que no les gusta, aunque yo no haya tenido nada que ver. Tan sólo por ser parte de una rama específica.

Honestamente, durante mucho tiempo les guardé rencor, al no entender por qué esa frialdad si somos familia. Después, aprendí que por alguna razón poderosa nací precisamente bajo este linaje y esta rama particular de mi árbol genealógico. Así que perdoné a todos mis consanguíneos de corazón, les mando bendiciones y ahora, ya no me importa si se acercan o no. Cuando de alguna manera se acercan, veo en ellos cargas pesadas, una cruz, ya sea de enfermedad o de neurosis. Esa ha sido su elección. Eso es lo que nos hace diferentes. Para ellos, yo debería vivir mi orfandad, suplicar su ayuda y cuando la tenga, vivir con ellos, pero sola. Y yo, como mi madre me enseñó, he preferido el refrán: mejor sola que mal acompañada. Cuando me ven, siempre me dicen: Te ves tan bien, tan feliz que no nos necesitas. Entonces, no me buscan.

Y eso lo he perdonado, lo he liberado y de verdad, pido por ellos, porque han sido la antifamilia que yo necesitaba ver para definir mi propio concepto de familia. Si yo hubiera seguido el patrón de conducta, ahora mismo sería una persona infeliz y amargada, y viviría muy unida a ellos, quizá hasta en casa de alguno. Pero he decidido ser yo, ser diferente. Vivir feliz, tranquila y en paz. Y creo que eso no me lo van a perdonar. Sigo orando en lo secreto de mi corazón.

Para mi fortuna he conocido gente genial, amigos para toda la vida. Sin embargo, la vida tiene sus vaivenes y algunos de estos grandes amigos, por alguna razón que sólo el destino y Dios conocen, también se han comportado como mi familia de sangre.

Hace poco uno de ellos, que no se cansaba de decirme: somos tu familia, te queremos, no te dejaremos sola, de pronto. Se alejó, cambió de la noche a la mañana sin explicación y se convirtió...verdaderamente, en mi famlia....alejado, sin comunicarse, enojado, amargado y cada vez, más lejano. Y entonces dije, qué bonita familia la que tengo y sus nuevos integrantes, sí que traen el sello de fábrica.

Y como todo sucede también en esta vida, como una sorpresa que Dios te manda en esos momentos en que dices, pero si todo iba tan bien, qué pasóoo?, una amiga, también entrañable, a quien no tengo que decirle nada, ni ella a mí, justo el día que más la necesitaba, se apareció y estuvo conmigo y...lo más importante para mí, me demostró su cariño....sin ninguna explicación, sin nada.

Esos amigos, para mí, son los verdaderos integrantes de mi familia, son los lazos familiares que serán para siempre. Los otros, los que parece que sí pero no, o los que por derecho son, pero no quieren...esos también son lazos familiares, pero pesan tanto...que a veces, hay que cortarlos por lo sano.

Aprecio los lazos familiares, pero cuando aprietan para ahogarte, deprimirte y pasarte parte de su mala leche...prefiero cortarlos....Cortar lazos energéticos es cortar la mala vibra que algunas personas, sobre todo, familiares y amigos muy allegados, suelen dejar en ti. Ellos se hacen de una carga tan molesta, tan pesada que no viven en paz, y no quieren que los demás -especialmente los que lucen tan contentos- se vean así, entonces, lo mejor que pueden hacer es amargar la vida. Tratan, pero no pueden.

Cuando uno corta lazos energéticos con las personas no significa que corte con las personas queridas ni con los familiares. Simplemente, corta cualquier vínculo por el que se pueda pasar esa mala vibra. Se neutraliza a la persona. Uno puede seguir viendolos como amigos y familia que son, pero sin recibir las consecuencias de su mala onda.

Ellos lo resienten, porque no logran su objetivo. Y tendrán de dos sopas. O se dan cuenta del patrón de conducta que suelen seguir hacia la nada, hacia el sufrimiento. O bien, se alejan, pero para hundirse en una depresión y enojo frustrante. Por eso, hay que orar mucho por ellos. En algún momento, Dios hará el cambio en su mente y corazón.

Por eso, hoy quiero agradecer a mis seres queridos de corazón, con quienes me unen lazos de energía pura y amorosa, quienes no engendran ningún tipo de ego ni conveniencia entre nuestro cariño, quienes mantienen limpio el corazón, sin importar distancia ni teimpo. No hay excusas, engaños ni mentiras, tampoco sufrimientos, reproches ni abandono. Sólo hay seres que están cuando más se necesitan y sólo dicen: Te quiero, cuentas conmigo. Y esto es recíproco.

Los otros, seguirán su propio camino de aprendizaje, cuando lo encuentren volverán. Si no lo encuentran....seguirán repitiendo patrones de conducta hasta que logren su propia evolución.

Yo? Seguiré orando por ambos. Porque Dios no juzga por las apariencias, ni por los actos "injustos" (la injusticia puede ser también una apariencia). Dios juzga a los hombres por lo que hay en su corazón. Qué mejor juez que El. Qué mejor acción que ésa para tomarla como ejemplo.

Mi oración es para sanar todos mis lazos de amor, amistad y familiares. Namasté!

Chakras

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